lunes, 25 de abril de 2011

Reforma a la ley 30 y la Universidad del Valle Sede Palmira

El desarrollo económico y las necesidades educativas de las distintas regiones que componen el Valle del Cauca hacen que aparezca en la Universidad del Valle el concepto de sedes regionales. En un comienzo, hacia el año de 1986, hace mas de 20 años, con 84 estudiantes en 11 programas profesionales inicia actividades la sede regional Palmira en la modalidad presencial por ciclos básicos que consistía en realizar estudios en ciencias y conocimientos básicos en la sede y luego enfatizar en las distintas profesiones en la sede de Cali. La sede Palmira en un comienzo no ofrecía programas académicos completos y los espacios físicos donde estos se ofrecían ocupaban salones de los distintos colegios del municipio.

Esto conduce a que el estudiantado para el año de 1998 después de una serie de exigencias sea ubicado en el Coliseo de Ferias Álvaro Domínguez Vallecilla. El funcionamiento de la sede en ese periodo de estadía en el coliseo se dio en pésimas condiciones durante 11 años, con una infraestructura inadecuada, una biblioteca y laboratorios a medias y el bienestar universitario era prácticamente una fantasía, aparte de todo se cobraban matriculas supremamente costosas   que no parecían de una universidad pública. Para el año 2003 un estudiante en promedio pagaba en la sede alrededor de 450 mil pesos el semestre, de ahí que había matriculas mucho más costosas cercanas del millón de pesos.

Esto conllevo a que en el año 2005, el estudiantado de las sedes regionales exigiera a través de un paro que duró más de 30 días, una serie de demandas, de las cuales la  principal, es que se modificara la tabla de matriculas disminuyendo las mismas y que se ofreciera un digno bienestar universitario (Resolución No. 025/05. Del Consejo Superior).

Otro aspecto que cabe destacar es que la oferta académica de la sede es en lo fundamental  programas tecnológicos y administrativos. Actualmente la sede ofrece 9 programas académicos de los cuales 4 son tecnológicos (44%) y 3 son de tipo administrativo (33%).

Todo esto obedece a algo que es apenas lógico, desde sus inicios la Universidad del Valle sede Palmira no ha sido debidamente atendida ni financiada por el Estado y los Entes territoriales. En el transcurso de su historia la Univalle sede Palmira ha tenido que recurrir a la “ayuda” del capital privado proveniente de las empresas de la región para su sostenimiento y funcionamiento. Podemos decir que la Univalle Sede Palmira ha sido en muchos aspectos una universidad privada. Esto conlleva pues a que el ofrecimiento de los programas y sus estructuras curriculares de la sede sean definidos por las necesidades de mano de obra para el mercado laboral de la región.  Los estudiantes deben ser formados con los más altos estándares de la ciencia y la tecnología  por ello cuando la Universidad se centra única y exclusivamente en el despropósito de formar para el trabajo se deja de lado su carácter investigativo y científico.

Un ejemplo de esto lo podemos ver en la “donación” que hace el ingenio azucarero Manuelita S.A. del terreno para la construcción de la sede y que consecuentemente hoy en día se esté ofreciendo en la sede el programa de tecnología agroambiental con financiación de esta misma empresa.

El problema principal en términos de funcionamiento de la sede es que los asuntos tanto de presupuesto para infraestructura como de funcionamiento para la universidad pública deben ser competencia del Estado y no del sector privado, cuando esto no es así el carácter de la sede de la universidad cambia, es decir, es una universidad pública de nombre, pero mientras que el funcionamiento interno se haga con recursos del sector privado y la   sede este al servicio de ese sector, será una universidad privada.

Hoy vemos que los estudiantes de Univalle Palmira ahora tienen una sede propia la cual alberga a más de 2000 estudiantes, que era la capacidad de la antigua ubicación de la sede. La demanda de educación superior en el municipio ha hecho que la sede tenga que ofrecen mayores tasas de cobertura pero con un restringido espacio físico y restringidos recursos obtenidos mediante gestión propia (autofinanciación). La meta de la dirección de la sede es ampliar la cobertura en los próximos 10 años a 4500 estudiantes cuando se ejecuten las otras etapas de la construcción de la sede. La concreción material para que este modelo “casi privado” se mantenga en el tiempo es la llamada Fundación Universidad del Valle-Palmira conformada por más de 30 empresas del sector privado y con la participación de la Alcaldía municipal, cuyo objetivo es y será “fomentar y promover las acciones que permitan gestionar recursos para el buen funcionamiento de la Universidad del Valle en la ciudad de Palmira”, los miembros fundadores “tendrán como primera tarea, coadyuvar en la consecución de los recursos requeridos para la ejecución de la segunda fase de la primera etapa”[[1]]. En otras palabras, buscar financiamiento del sector privado y del ofrecimiento de servicios por parte de la universidad para el funcionamiento e infraestructura de la sede.

En pocas palabras, el modelo académico, administrativo y financiero que se ha venido implementando en la sede Palmira y en las demás sedes regionales de la Universidad del Valle es el modelo que se quiere imponer definitivamente mediante la reforma a la Ley 30 en todas las universidades públicas y privadas del país además se le  abrirá la puerta a las universidades con ánimo de lucro, que no son más que institutos de garaje que según el gobierno de Santos ayudarán a solventar el problema de cobertura en los próximos años.

Es por esto que hacemos un llamado al estudiantado de la Sede Palmira a que nos opongamos y rechacemos unificada y rotundamente esta reforma o como también la han llamado, esta nueva ley de educación superior, que profundizará este modelo educativo que no conduce al desarrollo de la ciencia y el conocimiento en su máximo esplendor, sino a satisfacer las necesidades de mano de obra barata del sector empresarial y de los monopolios nacionales e internacionales garantizándole el negocio de la educación superior al capital financiero. La invitación es que exijamos una universidad científica, de calidad, totalmente financiada por el Estado y al servicio del desarrollo de las mayorías, al servicio del desarrollo soberano de la nación.

lunes, 11 de abril de 2011

ACERCA DE LA SITUACION ACTUAL DE LA EDUCACION SUPERIOR EN COLOMBIA

El gobierno de Juan Manuel santos ha propuesto la modificación de la ley 30 de 1992, y ha suscitado el debate en torno a la educación superior en el país, en el cual la comunidad universitaria se ha manifestado; docentes, estudiantes y trabajadores han comenzado a realizar una serie de críticas a la propuesta, y no es para menos, pues se pretende agudizar aún más la actual crisis de la Universidad Colombiana por la falta de una financiación optima por parte del estado, que se ha visto reflejada en el caso de la Universidad Nacional de Colombia donde el 52% del financiamiento se debe a la adquisición de de recursos propios, derivados de la extensión remunerada, aumento de programas de especialización, maestrías, doctorados, y en el olvido de los programas de pregrado con la cada vez menor contratación de maestros de planta y poca inversión en infraestructura.

La ley 30 de 1992 consigna un esquema de financiación, en donde una suma fija de recursos denominada base presupuestal mantiene los valores en pesos constantes, lo que aumenta cada año por medio del Índice de Precios al Consumidor IPC, el cual  mide los precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del consumo de la población colombiana.  
La propuesta de reforma a la ley 30 que plantea el Ministerio de Educación Nacional MEN, en cabeza de la ministra María Fernanda Campo, se basa en tres elementos, aumento de cobertura, financiación de la universidad por parte del sector privado y la articulación del SENA en el sistema de educación superior; lo cual se traduce en una política de desfinanciación y privatización de la universidad pública en Colombia.  
Según estadísticas presentadas por el MEN ante el Sistema de Universidad Estatales SUE para el periodo comprendido del 2011 a 2019, los recursos nuevos para las universidades sumarán tan solo 2.83 billones de pesos, lo cual debe expresarse en 88.289 cupos para el sector universitario y en 326.731 matrículas para programas técnicos y tecnológicos, aspirándose a formar 80.393 profesionales en las universidades  y 229.926 en el SENA, expresando la orientación de educación técnica y tecnológica que quiere impartir el actual gobierno, lo cual repercute de manera negativa por falta de garantías en la formación universitaria avanzada.

Estos recursos según la propuesta de reforma serán entregados en solo un 1 y 2 % adicional al IPC en los próximos dos años, y un 3% entre el 2014 y 2019, lo cual es irrisorio teniendo en cuenta el número de estudiantes actuales (1.750.000 en el 2009) y los que se pretenden formar (80.393 al 2019), esta necesidad de aumentar la cobertura heredada del gobierno de Uribe, sin tener en cuenta la contratación de maestros y trabajadores de planta, así como la adecuación y aumento de la infraestructura contribuye al detrimento de la educación superior de calidad en el país y a un probable aumento en el costo de matrícula, tal y como está pasando en la Universidad de Caldas.

Una universidad pública con ánimo de lucro y financiada por el sector privado es el modelo de universidad que plantea el presidente Santos en su Plan Nacional de Desarrollo PND 2011-2014 denominado “Prosperidad para todos”; prosperidad sí pero la de la privatización en las universidades públicas del País.
Es incuestionable la crisis por la que atraviesa la Universidad Pública, la necesidad de mayores recursos  provenientes del Estado, más no del sector privado, para las universidades es un asunto al cual la comunidad universitaria debe hacer frente, exigir un porcentaje equivalente al IPC más el 9% tal como lo concluyo el estudio del  SUE en 2009, deberá ser una de las consignas que unifique los estamentos que conforman a las universidades, unión que genera cambios, cambios que se requieren para alcanzar una  educación superior de excelencia y calidad, financiada completamente por el estado, y al servicio de todo el pueblo Colombiano.

Por ello se convoca a la comunidad universitaria de la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira a ser partícipe de la gran marcha nacional y movilización por la educación superior el jueves 7 de abril, la cual partirá del parque de la palabra a las 10 a.m, y tendrá como objetivo la oposición al PND, REFORMA A LA LEY 30, ley de primer empleo, ley de sostenibilidad fiscal Y el cumplimiento del pliego de exigencias de los estudiantes de la sede, que presentamos una serie de inconformidades que giran en torno a la falta de políticas de bienestar que reduzcan la deserción escolar, académicas que garanticen la educación como un proceso autónomo y participativo, y políticos como el desarrollo de foros y debate en torno a la reforma de ley 30, Plan nacional de desarrollo y el pago del millonario préstamo de la Universidad Nacional con la banca privada.
¡Se Agente de Cambio!!
Por una educación superior de excelencia y calidad, financiada completamente por el estado, y al servicio de todo el pueblo Colombiano, Organización Colombiana de Estudiantes en la Lucha.
ABRIL 2011